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La forma (definitiva) de hacer la maleta

Hola chic@s, antes de que se me pase el subidón de haber preparado una maleta perfecta para ir de viaje a Dinamarca, quería dejar constancia escrita por aquí. 

La verdad es que el asunto ha sido más fácil de lo que yo venía pensando en el pasado. Eso sí, hay que hacer alguna que otra renuncia. Pero merece la pena por viajar ligera de equipaje y al mismo tiempo no sentir que te falte nada.

Las claves de este éxito han sido:

1. Prendas que combinen todas entre sí. En mi caso fueron en tonos negros, grises y blancos. Con lo cual pude jugar mucho con la temperatura que hacía en cada momento y no tuve que pensar casi  para vestirme.Veremos más adelante como solucionamos el tema de arreglarnos un poco  con todos los looks para cuatro días en el equipaje de mano.



2. Échatelo a la espalda. He de reconocer que no soy muy fan de las mochilas, aunque las haya bonitas y demás no me acaban de convencer. Y he aquí una de las renuncias de las que os hablabla al principio: desde que este verano para el tour gaditano probé a usar una mochila, no me convencí de sus ventajas. Siguen sin parecerme preciosas pero sus ventajas sus indudables: te evitas sufrir por estropear un bolso con el trasiego del viaje, son mucho más cómodas para la espalda y te las puedes intercambiar a ratos con tu compañer@ de viaje.
Si eliges una en tonos neutros, podrás usarla durante todo el viaje sin temor a que no te vaya con la ropa.

3. Zapatos. Los zapatos ocupan mucho en el equipaje, así que lo mejor es optar por llevar no más de 2 o 3 pares. En este caso yo llevé unas zapatillas de running  de Nike en color negro para andar por el día, unas botas de agua bajas en color verde militar ( el mismo color del abrigo que llevé) y unas botas altas de tacón cuadrado también en negro, pero con la caña "tipo calcetín". Este tipo de botas son muy sencillas de transportar porque ocupan lo mismo que unos zapatos debido a que pueden doblarse sin miedo a que se deformen.


4. Bolsos. Lo ideal es llevar bolsos hechos de materiales que puedan doblarse sin que se deformen o bolsos sobre para la noche que puedes poner en la parte superior de la maleta sin miedo  a que acaben destrozados.
Opté por uno negro de Gucci de un tamaño medio tirando a pequeño porque al ser de loneta  soporta bien los viajes. 


También llevé uno tipo sobre con pelito, que creo recordar que vino de regalo con la revista Glamour, en tonos rosas y grises (que no llegué a usar) pero que metí en la maleta a última hora en un ataque de barroquismo.

5. Neceser. Decidí llevarme todos los productos en  formato muestra. Eso sí, de marcas  que ya conocía y había probado previamente. Tengo la piel bastante sensible y no quería tener ninguna reacción extraña en mitad de mis vacaciones.
En cuanto al maquillaje, me fui con lo imprescindible, nada de "por si". Aposté a caballo ganador y no perdí. 



6. Complementos. Qué fácil es transformar un look de día  con un collar original y vistoso o con unos maxi pendientes y poder estar ideal para una cena en un coqueto restaurante. Si a eso le añades unos labios en rojo y toda la ilusión y determinación por disfrutar del momento, el triunfo está asegurado.

Restaurante Paté Paté (Copenhague)


Esta vez esperamos no tardar tanto en contaros cosas sobre el viaje.

Comentarios

  1. Entre pensando que eras opositora lo que eres es una vagancia sin acritud

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    1. Si faltando al respeto te sientes mejor, enhorabuena.Y espero que tu examen sea tipo test, porque como tengas que redactar un texto lo tienes crudo: ni tildes, ni un signo de puntuación...
      ¡Feliz miércoles Anónimo!

      Eliminar
  2. Te leo desde hace un tiempo, solo comento para decir que ¡ni caso al anónimo, opositora! No cabe duda de que también hay que disfrutar y eso no le quita valor al esfuerzo. Mucho ánimo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, bonita. Yo intento contar cosas chulas para que no sean todo quejas.
      Ánimo y un beso.

      Eliminar
  3. Hace años, en mi primer viaje sola, leí un artículo sobre cómo hacer maleta y desde entonces uso bastantes de aquellos consejos, que he ido actualizando y perfeccionando:

    Por ejemplo, yo siempre meto ropa pensando en los días y/o actividades, igual que los zapatos. Así evito "por-si-acasos" y "que-me-pongos", al tiempo que aligero peso.

    Como buena salmantina, tengo que meter algo por su refresca, una chaqueta o dos que combinen con todo.

    Las mochilas, además de por lo que dices, permiten dejar las dos manos libres, una gran ventaja cuando se viaja.

    Y para terminar, mi gran consejo: DNI, tarjeta de crédito y billete son los únicos imprescindibles del viaje, con esos tres, se resuelve cualquier inconveniente.

    Un besote

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    Respuestas
    1. Muchas gracias por tus consejos, los tendré en cuenta para mañana que me voy de finde.
      Un beso

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