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Mostrando entradas de enero, 2013

Por fin mi zulo opositoril

Esta entrada llevaba tiempo queriéndola hacer, pero entre que no terminaba de adecentar el zulo y no me enteraba bien de cómo iba lo de las fotos en el iPad ... Creo que la silla es súper importante, a mi la mía además de encantarme me parece súper cómoda. No la he comprado a propósito de las opos sino que ya debido a mi trabajo anterior necesitaba una silla cómoda. Una cosa que no sé si será muy habitual, pero que en mi caso particular es cuasi necesario es que yo uso dos mesas... Las dos son de Ikea, pero muy diferentes. La que más uso es la cristal, que además de tenerla desde hace bastante tiempo me encanta porque tiene la palabra amor en un montón de idiomas. Y la uso más también porque donde está ubicada me entra la luz por la izquierda y es mejor para estudiar. Pero cuando ya no hay luz solar la otra también es genial. En mi zulo yo también he colocado un sofá, y es que a veces de estar tanto tiempo sentada me duele la espalda y así puesto tumbarme y me descansa la suso

¿Cuestión de cantidad?

En esta sobremesa de domingo me invade una cierta inquietud sobre la tan traída y llevada cuestión de las horas de estudio en la preparación de una oposición. Por mi parte he de decir que me sobrecoge leer que algunos opositores estudian diez o doce horas diarias, seis días a la semana. Para mí el tope está en ocho horas, seis días a la semana. Y el motivo no es de falta de tiempo, es decir, podría reajustar algo mi horario y sacar esas diez horas (para doce no me salen las cuentas pues también soy ama de casa), pero esas dos horas de diferencia me hacen sentir exhausta al día siguiente y no rendir nada. Algo tendrá que ver el hecho de que lleve poco tiempo dedicándome en exclusiva a la dura tarea opositoril, aunque también intuyo que necesito tener un ratito cada día para dedicarlo a mí misma y así sentirme más segura y positiva a la hora de sentarme a empollar. ¿Qué hay de vosotros? ¿Cuántas horas estudiáis ?

Reto de los 21 días

Por aquí estoy de nuevo.Y es que esta semana, tras mi incursión rebajil,pues me he dado cuenta de que me sobran un par de kilitos. Hasta aquí todo normal, porque después del terrorismo nutricional practicado en Navidad no se podía esperar otra cosa. Pero el dilema surgió cuando me planteé seguir una dieta. Yo sé (porque me conozco bien) que en esta situación de arresto domiciliario voluntario, el seguir una dieta iba a ser harto complicado. Así qué me puse a buscar otras opciones en san google, y tras un par de días de búsqueda parece que he encontrado algo.... No os voy a mentir, sigue siendo una dieta, pero está salpicada de algunos caprichos y de una buena dosis de mimos. Algo que sé que en esta etapa de mi vida me vendrá genial (me cuesta hasta la verme el pelo, con el "total, si no voy a salir"). http://www.ideasparaadelgazar.com/images/21DIAS/21dias.pdf Aquí os dejo el enlace. Yo lo he copiado a mano, en papel rosita jeje y lo he pegado en la puerta del cuarto pa

El arte de decir que no

Como bien dice Fangoria (uno de mis grupos favoritos) decir que NO puede llegar a ser todo un arte.Y eso que no creo que Olvido and company hayan tenido que decir NO a muchos planes por quedarse en casita rodeados de legislación. Pero yo que tengo mucho menos glamour que Olvido y no tengo un marido tan diferente....pues me estoy habituando a decir NO  a todo y a todos para poder estudiar o para poder descansar y así al día siguiente tener cuerpo, y sobre todo mente, para empollar. Supongo que los que llevéis más tiempo que yo con vida opositoril estoy lo tendréis superadísimo, pero yo al ser una novatilla pues tengo que tirar de fuerza de voluntad y arrestos y echarle un par de ovarios para renunciar a esos pequeños placeres de la vida. Porque yo soy una chica sin muchas pretensiones, así que mis negativas se limitan a decir NO a mi príncipe azul cuando me propone ver una peli acurrucaditos en el sofá  el sábado por la noche para así acostarme tempranito y estudiar el domingo todo

Se puede vivir sin internet

He pasado doce días sin internet (incluído whats app) y puedo decir que he sobrevivido aunque no sin cierta zozobra (sobre todo los dos o tres primeros días). El motivo de esta anómala situación es que he pasado esos días en casa de unos familiares mayores que no usan internet y ,por lo tanto, no lo tienen y debido a que yo en mi teléfono movil tampoco tengo acceso a la web ya que cuando decidí dedicarme a las opos vi que no era muy necesario tener conexión en el movil ( si me paso la vida en casa... ya tengo la wifi). Lo positivo que he sacado de ello es que me ha costado bastante menos cumplir con mi horario de estudio y que en un lugar donde no hay posibilidad de conectarse a internet las posibilidades de distraerte sin salir de casa son casi inexistentes. En definitiva, como experiencia ha estado bien y me ha servido para ver que se puede vivir sin internet, pero nada más..... I love internet