La semana de la convocatoria

Ya está aquí, ya llegó, la esperábamos desde mayo y, por fin, se ha dignado a hacer acto de presencia. Nuestra querida convocatoria ha hecho...

Ya está aquí, ya llegó, la esperábamos desde mayo y, por fin, se ha dignado a hacer acto de presencia. Nuestra querida convocatoria ha hecho su aparición, y aunque nos nos ha traído mucho de nuevo. Sí que marca un hito en la vida de todo opositor y abre una nueva etapa en la que vemos nuestra meta más cerca, real y posible.
Que el verano lo pasábamos a la sombre de nuestro zulito ya lo sabíamos todos, así que sólo queda hacer de estos meses un  paraje no demasiado inhóspito y tratar de que sea nuestro último verano en esta empresa.
Voy a usar esta primera semapelna convocada como ejemplo de lo que quiero que sea un poco esta etapa, libre de dramas, de agobios innecesarios y de sufrimiento, en general. Espero que os sirva a vosotros también para relativizar todo esto y tomarlo todo con más naturalidad y optimismo.

LUNES: Todavía con mi jet lag por el viaje a Nueva York, me encuentro con la tan deseada convocatoria. No siento nada muy agudo, solo un poco de alivio porque deseo terminar esta etapa cuanto antes. La leo detenidamente mientras me tomo un café y, tras ver que no viene con muchas sorpresas, empiezo a maquinar mi plan perfecto para salir indemne de esto y con la plaza bajo el brazo. Yo creo que nos pasa a todos, será por la emoción o la ilusión de tener la oportunidad de nuestra vida más cerca, pero el lunes no terminó siendo un día demasiado productivo: rasqué unas 4 horas de estudio al reloj, pero principalmente me centré en convencerme a mí misma que no lo iba a pasar peor de lo necesario en los meses venideros.Y ello pasaba por no encerrarme en casa 24/7 desde ya. Puede que a algunos os sirva esto, pero yo sé que a mí no, que mi técnica perfecta es conseguir el máximo de concentración entre  5 y 7 horas diarias, 6 días a la semana y el resto del tiempo vivir como una persona normal.




MARTES: Siguiendo con la premisa anterior, y a causa de que me había a Nueva York con unos pelos como los de la Bruja Lola debido al simulacro que tuve el día antes del viaje, decidí no cancelar la cita en la peluquería el martes por la mañana. Lo cierto es que dudé, pero no era muy lógico no ir ese día. Porque era evidente que en algún momento antes del examen (octubre o noviembre) iba a tener que poner remedio a ese mal. Lo único que hice para minimizar el impacto de ese tiempo en la peluquería fue madrugar algo más, como una hora.
Os he contado algún drama en la peluquería, pero la verdad es que en esta ocasión todo fue sobre ruedas: fui a Leandro Peluqueros , a su sede que está en Capitán Hayan (tienen otra en la Castellana). Y es que los martes tienen una oferta de mechas (plata), corte y peinado por 47 Euros. El resultado me ha encantado y creo que con este descubrimiento he resuelto mi problema de no encontrar en Madrid un sitio donde no me tenga que dejar un riñón para conseguir unas mechas como las que me gustan.
Después de la pelu volví a casa y me dispuse a inscribirme en el proceso selectivo. Como este año la inscripción es electrónica pues tuve ese trámite resuelto en unos pocos minutos, gracias a la clave permanente que había solicitado cuando publicó en INAP la nota informativo sobre este particular.
Ya tenía el resto del día para estudiar, ¿o no?. Pues sí, pero no. Las maletas de NY ya estaban deshechas y su contenido convenientemente lavado, pero todavía faltaba el planchado a parte de ella. Así que tuve que abandonar el OpoZulo . Y sí, es que la cruda realidad es que si estás independizado y opositas, lo más probable es que tengas que hacerte cargo de las tareas domésticas. Y aunque tampoco quieras ganas el premio a la mejor ama de casa del año, hay cosas que son imprescindibles. Y para mí, la plancha está entre ellas.
Por si todo esto fuera poco, ya por la noche me apeteció compartir con vosotros a mis youtubers favoritos de estudio aquí en el blog.
El martes arrojó un saldo de 4 horas y 40 minutos de estudio.



MIÉRCOLES: El miércoles no empezó nada bien porque mi querido insomnio volvió para quedarse y me levanté ya muy cansada. Aún así, decidí sentarme a estudiar a primera hora de la mañana; ya que esa día tenía dos salidas programadas. La primera de ellas era a las 12 del mediodía para la reposición de la extensión de pestañas. Os conté por instagram que había aprovechado una oferta del centro Lashes&Go de Nuevos Ministerios para adquirir por 150 Euros una extensión de pestañas 3D y dos reposiciones. Y aunque es verdad que me gustan mucho, no hubiera ido a la reposición de no haber adquirido este bono. Este asunto me llevó unas dos horas entre el tratamiento y el trayecto, por lo que cuando llegué a casa ya era la hora de comer. Decidí hacer una comida rápida y sentarme a estudiar acto seguido. La tarde fue bastante bien, y eso es porque por la noche tenía una cena con espectáculo de flamenco en Café Larios , que es un restaurante- discoteca en la zona de Callao que me dejó muy buen sabor de boca. Tienen un menú de tapas compuesto por ensaladilla de pulpo, tortilla de patatas, croquetas y tabla de quesos que es estupendo para degustar mientras disfrutas de su buen espectáculo de flamenco.
Pero a lo que íbamos: la cuestión es que me he dado cuenta que cuando sé que después de estudiar voy a hacer algo chulo pues me cunde mucho más es estudio. Claro, esto con matices; ya que siempre hay que controlar mucho el horario y volver a casa a una hora adecuada para sentarse a estudiar al día siguiente. Y eso fue lo que hice yo el miércoles, estar en casa a eso de las 22:30.
El miércoles tuvo como resultado 5 horas de estudio.



JUEVES: El jueves había que apretar los dientes y darle mucha caña al tema de Contratos porque es de los que peor llevo y tiene una extensión mastodóntica. Por ello, no me moví en casa en todo el día y me dediqué durante unas 7 horas a intentar meter en mi cabeza toda esa información. Sabía que hasta hora domingo no iba poderme poner otra vez con ese tema, así que quise aprovechar bien el día. La única licencia que me permití fue un entrenamiento rápido en casa de unos 30 minutos. Ya os he contado que necesito moverme, que el ejercicio es algo que me hace mucho bien tanto física como mentalmente y que tengo que buscar hueco en mi día a día para ello.



VIERNES: Había que dejar aparcado el tema de contratos porque esa tarde a las 19 horas tenía un intensivo online con Academia Opositas de los temas 5 y 6 de Derecho Administrativo y me los tenía que repasar antes de la clase, claro. Es verdad que son dos temas que ya había estudiado y repasado, pero no me sentía preparada para enfrentarme a la clase sin haberlos repasado una vez más. Reconozco que el viernes me agobié un poco, pero que airosa de la situación. Cuando vi que a eso de las 12:30 ya no rendía nada y que estaba a punto de entrar en pánico, me puse la ropa de deporte y me marqué un entrenamiento HIT de 50 minutos que liberó toda la tensión acumulada. Después de eso, duchita relajante y a seguir con los temas hasta las 15:30. Y es que hay que saber cuándo cortar, cuando ya no estamos aprovechando el tiempo y buscar algo que nos saque de ese estado.
La tarde fue cansada porque terminé la clase pasadas las 21 horas, pero aún así decidí salir a cenar (llevaba sin pisar la calle desde el miércoles. Fuimos a Miss Sushi de Avenida de Brasil y lo mejor de esa cena fue el trato tan maravilloso que nos dispensó Minerva, nuestra camarera.



SÁBADO: Llegó el día libre y amanezco a las 11 de la mañana, pero no os penséis que dormí tropecientas horas, al contrario. Como os decía, el insomnio llegó para quedarse y, a pesar de estar cansadísima, tuve que levantarme de la cama en plena madrugada porque no conseguía conciliar el sueño y no podía parar de moverme en la cama, lo que ponía casi en estado de histeria. Como ya me conozco, por desgracia, esta cuestión; pues trato de hacer algo productivo en ese tiempo. Esa noche lo que hice fue escuchar una entrevista al escritor Juan José Millás en el programa radiofónico de RNE La Observadora. Es un programa de entrevistas de 30 minutos donde puedes conocer a gente tan interesante como el propio Millás, Andrés Trapiello, Espido Freire, Soledad Puértolas y un largo etcétera. Pero no penséis que las entrevistas son solo a escritores, para nada, lo que ocurre es que los escritores son mis personas favoritas, como norma general.
También aproveché para darle otro empujón a la última novela de Antonio Muñoz Molina: Tus pasos en la escalera.
No sé cuántas horas terminé durmiendo, pero lo más probable es que no fueran más de 6. Como os decía, a las 11 ya estaba activa y dispuesta a disfrutar del día libre. El día comenzó con un desayuno en una terracita con OpoNovio, acompañado de una agradable conversación. Y es que parece mentira que a dos personas que conviven les cueste trabajo a veces encontrar momentos para estar juntos de una forma plena, tranquila y relajada. Tocamos un montón de temas durante un par de horas y luego cada uno por su lado. Yo había quedado luego para comer con mi amiga Eva ( os he hablado mucho de ella ya en este blog) y la verdad es que me apetecía muchísimo. Habíamos decidido el mismo viernes tarde acercarnos a uno de los restaurantes que participan en Pulpo Pasión que no es otra cosa  que una ruta gastronómica centrada en el pulpo que se celebra entre e 14 y el 30 de junio y  en la que participan 66 restaurantes de Madrid, que os ofrece la posibilidad  de  degustar este manjar en infinitas recetas acompañado del vino de Ribeiro Alba Martín de las Bodegas Martín Codax.
Este fue el menú que nosotras elegimos en el Rías Bajas.





La noche ya fue tranquilita en casa con un capítulo de Black Mirror acompañado de una rica pizza y la nueva cerveza MAGNA de San Miguel.

DOMINGO: Hoy ya he vuelto al OpoZulo y a mis queridos contratos. Tengo muy claro que una plaza va a ser mía y eso pasa por  muchos sacrificios, pero también por conocerse a uno mismo y saber lo que le sienta bien y lo que no, lo que necesita en cada momento y la gente de la que ha de rodearse en la vida.

Feliz semana, OpoCompis y extraños.



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4 comentarios

  1. Una semana bien aprovechada. Perfecta.
    ¿hara oponovio un post sobre el viaje a Nueva York?

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    1. Hola. Pues sí, haremos post pero no sé ni quién ni cuándo porque estamos un poquito liados con opos y trabajo.


      Un beso

      Cris

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