Celebremos lo que somos

Durante los más de seis años que llevo escribiendo en este blog siempre he querido transmitir la idea de que podemos llegar al lugar que des...

Durante los más de seis años que llevo escribiendo en este blog siempre he querido transmitir la idea de que podemos llegar al lugar que deseemos sin cambiar la esencia de lo que somos. Esto plenamente convencida de ello y me apoyo en que es mucho más sencillo cambiar algo o a nosotros mismos desde la aceptación de lo que somos.

Los opositores en muchas ocasiones nos excedemos en recalcar lo poco que nos entienden los demás, pero yo jamás podré olvidar una  respuesta que recibí por parte de un amigo tras quedarme a las puertas en la última convocatoria. Él trataba de consolarme por haberme quedado tan cerca de la meta mientras yo le intentaba explicar de que no se trataba de algo puramente técnico para mí; sino que me sentía herida en mi orgullo porque yo quería hacer algo importante, superarme a mí misma y mis limitaciones. A lo que él me respondió que yo ya era importante por lo que era, independientemente de lo que consiguiera. 



Me da la sensación de que en muchas ocasiones varamos en pensamientos limitantes que nos hacen creer que no podemos con esto o con aquello o que nos hacen sentir inferiores a los demás. O que consideramos un fracaso como algo inamovible y que va a marcar nuestra vida, Pero esto casi nunca es así porque a casi nadie le importa que fracasemos o triunfemos más que a nosotros mismos. Por ello debemos dejar atrás todos esos pensamientos y creencias que nos lastran y nos impiden tan  siquiera intentarlo por el miedo al "¿qué dirán?".

La semana pasada tuve la oportunidad de celebrar con la única destilería española de whisky su 60 aniversario. Creo que todos conocemos DYC   independientemente de que seamos consumidores de la marca o no.


Lo cierto es que no suelo acudir a eventos que ocupen más de un par de horas, pero me encontraba  en medio de una semana de bloqueo respecto a la oposición y pensé que me haría mucho bien salir de mi microcosmos por unas horas y acompañar a una marca tan popular en la preciosa ciudad que la vio nacer: Segovia.

La conclusión que me traje tras visitar la destilería y empaparme del proceso de elaboración del whisky, es que siempre hay que arriesgar. Como bien hizo el fundador de la marca allá por los años 50. 
Además me vine si cabe aún más convencida de la importancia de saber esperar, de cultivar la paciencia; porque solo el tiempo tiene alguna de las respuestas que buscamos desesperadamente en el ahora. No en vano para conseguir el whisky hemos de esperar al menos 4 años, tiempo que es casi como el de opositar. En ese tiempo no se obtienen ningún beneficio, solo toca aportar inversión y ponerle mucha esperanza. 

Así que, cada vez que te sorprendas a ti mismo criticándote por lo que eres o haces como el peor de tus enemigos posibles, recuerda que tienes que celebrar lo que eres aquí y ahora. Y propiciar el cambio a partir del respeto y el amor hacia ti mismo. Basta ya de culparte  por los errores o las decisiones poco acertadas del pasado. Tal vez en ese momento no tenías capacidad para actuar de otro modo. Pero piensa que la persona maravillosa que eres ahora es fruto de esos errrores y de esas decisiones no del todo acertadas: ¿No valió la pena solo por eso?.

La semana y el mes de abril acaban de comenzar, es un buen momento para que intentes nuevas fórmulas, para revestir de novedad lo ya manido y entumecido por el frío y la oscuridad del invierno. 

Te deseo un renacer florido y hermoso esta primavera.

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2 comentarios

  1. Bonito post Cris.
    La verdad es que Nicomedes fue de esos valientes que se atrevió a dar el paso y a luchar por lo que uno quiere y esa es la filosofía que debemos seguir!
    Un abrazo!

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