Propósitos y Despropósitos de Año Nuevo

Pues sí queridos míos, ya está aquí el 2019 con sus 365 días por delante para cumplir un montón de sueños y convertirse en una persona mejor...

Pues sí queridos míos, ya está aquí el 2019 con sus 365 días por delante para cumplir un montón de sueños y convertirse en una persona mejor, en la mejor versión de uno mismo y bla, bla, bla...
¿Pero eso no fue lo mismo que dijiste el año pasado? Pue sí, algo parecido debí decir por ahí, pero no sólo lo dije o escribí en el bullet journal ; sino que también tomé la decisión de monitorizar mis resultados para saber si la cosa iba avanzando o no.
¿Y qué quiero decir con monitorizar? Pues quiero decir lleva un control de los resultados que vamos obteniendo. Por ejemplo, a mitad del año 2018 me di cuenta que estaba leyendo muy poco, asunto que me preocupaba bastante y al que decidí poner remedio. Pero la cuestión era de qué actividad iba a rascar tiempo para hacer una de las cosas que más me gusta en el mundo. En mi caso lo tuve bastante claro, de las redes sociales. Pero aquí básicamente me encontré con dos problemas:
el primero de ellos tuvo que ver con romper un hábito, y fue el de dedicar muchos de los ratos libres a bucear en las redes sociales, principalmente en Instagram . Y digo bien bucear y no navegar, porque me absorbía de tal manera que perdía la noción del tiempo. Al principio tuve que tirar bastante de fuerza de voluntad para no ir instintivamente hacia mi móvil cada vez que tenía un ratillo y poco a poco me fue resultando más fácil. También dejé de publicar a diario en Instagram y aunque puse el temporizador de la app en dos horas diarias para que me avisara (que ya sé que dos horas son muchísimas), lo cierto es que mi media a día de hoy sobrepasa por muy pocos minutos los 60 diarios.
El segundo estaba relacionado en que en algunas ocasiones sentía que mis objetivos chocaban. Me explico: no está entre mis propósitos de vida u objetivos principales crecer en Instagram, pero mentiría si dijera que me da igual. Así que había veces en que me generaba dudas la decisión que había tomado.
Y es que el tema de los propósitos es muy importante la premisa de que elegir es renunciar. El tiempo es un recurso finito y si lo empleo en A ya no puedo emplearlo en B.
Por ello, hay que tener muy claro al elegir los propósitos para este año este premisa y no fijarse más de los que vamos a ser capaces de conseguir.

Volviendo al tema de la monitorización, el haber elaborado mi lista de libros leídos durante 2018 (anteriormente no recuerdo haber hecho una); ya tengo una referencia en la que basarme de cara a este año. Lo cierto es que sobre este asunto aún no he tomado una decisión y aún no sé si uno de mis objetivos va a ser leer más en 2019, aunque probablemente no . En total, he leído 14 libros, el listón no está muy alto para lo que ha sido durante la mayor parte de mi vida; así que de momento me quedo con esa referencia.

¿Y qué pasa con la oposición? Pues eso quisiera saber yo. Para no aburrir a los que sean fieles lectores, os dejo por aquí los post sobre mis dos últimos dramas  opositoriles :Así estoy un día después del examenMomentos Críticos.
Para que no tengáis que leer los dos post y podáis seguir este, resumiendo mucho se puede decir que en las dos últimas convocatorias me podía haber sacado la plaza tranquilamente, pero que me he quedado a casi nada.
¿Qué cómo llevo esto? Pues la primera vez que ocurrió lo llevé mejor que la primera, porque yo también sabía que no había sido mi prioridad, pero esta segunda vez,  aunque al principio pareció no afectarme más de lo necesario, a partir de que me enviaron el certificado con mi nota, me he dado cuenta de que  me ha pasado bastante factura. Como os imaginaréis, conseguir mi plaza este año es mi propósito number 1 de 2019.
¿Pero, Cris, tienes un plan que funcione? Sí, tengo un plan y va a funcionar (Cristinita, te lo tienes que creer porque si no estamos jorobados) básicamente es el mismo plan de la convocatoria pasada, pero  mejorado: reforzando  y aumentando lo que hice bien (ir a la biblioteca, hacer muchos test, decir que NO a bastantes planes) y cambiando lo que hice mal (hacer pocos supuestos prácticos -y claro que así me fue-, estar descontenta con la academia a la que iba y no cambiarme por comodidad, no conseguir una rutina de mañana y noche estable y duradera en el tiempo, hacer menos deporte del debido para encontrarme física y mentalmente).

Esto es digamos la parte práctica de la oposición, lo que tengo y no tengo que hacer, ahora está la parte emocional. Os podía decir que estoy fenomenal, que no pasa nada y que lo voy a intentar con todas mis fuerzas. Pero lo cierto es que, y me ha costado mucho reconocérmelo  a mí misma y verbalizarlo con gente de mi confianza, es que me siento fracasada. Y esto me ha minado la autoestima un poquito bastante, que a su vez me ha llevado a estudiar con muchísima ansiedad y a encadenar días malos y peores.
Dicho lo cual, estoy en situación de decir que la oposición ya es para mí una cuestión personal, más que un medio para obtener un fin (ganarme las habichuelas, que también, of course) .

A principios de diciembre es cuando empecé a sincerarme conmigo misma , tras unas semanas duras, en las que he estado muy enfadada, quejicosa, ansiosa y básicamente insoportable; he tomado la decisión de darlo todo y más de aquí al examen y  de renunciar a todo lo que sea necesario para aprobar. No aguanto ya más mi condición de opositora y necesito como el comer pasar página, para bien o para mal.

Sé que no va a ser un camino fácil, porque pasa por conseguir una rutina de mañana y noche muy mejorada respecto a la actual (que como os comentaba no lo he conseguido hasta ahora), ir a la biblioteca con más frecuencia ( cuestión que me da una pereza máxima), entrenar en condiciones ( asunto que ha sido un desastre la mayor parte del 2018).

Con este panorama, no pretendo que os vengáis abajo ni mucho menos, lo que digo es que os fijéis los objetivos que veáis alcanzables y que tracéis un plan con acciones concretas, pero también realistas y adaptadas a vuestras circunstancias. Y, por supuesto, que no os olvidéis de la monitorización.


También he pensado en usar el blog para ir viendo los avances así en general y de alguna forma obligarme a no abandonar los distintos registros (horas, biblioteca...). Así que seguramente intente publicar regularmente los domingos un post con el resumen de mi semana. No sé si os va a interesar mucho,  porque lo cierto es que lo voy a hacer más para mí que pensando en lo que os pueda aportar.
Aunque también vosotros, aunque no tengáis blog, podéis dejarme en los comentarios un resumen de vuestros avances o dejarlo para vosotros mismos en algún cuaderno o app ( si sois más de eso).



En resumen:
Pocos objetivos
Concretos
Medibles
Acciones lo más precisas posibles para alcanzarlos

Os deseo un 2019 lleno de cosas chulas y os prometo que yo voy a hacer todo lo que esté en mi mano para que podáis leer el post, en el que por fin, os cuente que he aprobado la oposición. Quiero mi trocito de éxito y voy a presentar batalla por él.








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4 comentarios

  1. Así es, todo bien organizado y sin querer abarcar más de lo que se puede.
    Feliz y prospero 2019
    Un beso
    Amanda

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  2. Has sido muy valiente al mostrar la parte más emocional y vulnerable de tu vida. Para mí la parte emocional es lo más difícil de la oposición.
    No estás sola, y somos muchas que nos sentimos así. Cuando tienes cierta "edad", ya se convierte en vital acabar esta etapa, cerrar y poder avanzar en la vida.
    Mucho ánimo y te deseo q el 2019 te depare cosas buenas

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    1. Muchas gracias por tomarte el tiempo en escribir este mensaje tan alentador.
      Estoy fuerte y espero poder luchar con todas mis armas.

      Un abrazo

      Cris

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  3. Hola Cris! Antes de nada felicitarte por tu blog. Yo que también soy opositora del PIR (oposiciones de la rama de psicología) me siento muy identificada contigo!!!

    Estoy totalmente de acuerdo contigo con que hay que centrarse en pocos objetivos y que sean alcanzables realistamente, aunque en mi caso el PIR es una misión casi-imposible (casi porque sé que lo conseguiré algún día!!!!).

    Y la frase final "Quiero mi trocito de éxito y voy a presentar batalla por él" es maravillosa. Muy de psicología ehhh

    Un besote desde Málaga!!!!

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