miércoles, 22 de noviembre de 2017

De Madrid a Zielou

La mañana de ese día me levanté de mal humor. No es algo que suela ocurrirme. Siempre me levanto medio dormida, pero con ganas de enfrentar el nuevo día. No tenía motivos reales para encontrarme así, pero tras el café y la ducha la cosa no pareció mejorar. Eso sí, un atisbo de luz entró en mí cuando vi mi rostro reflejado en el espejo: tenía la cara visiblemente relajada. Recordé entonces el fantástico masaje facial oriental que había recibido el día anterior en Mar de Manos (IG: @mardemanos). Además, Mar fue un encanto y me hizo sentir genial en todo momento.



Comencé mi día, pero al ver en la agenda que por la noche tenía cena en Zielou me puse a repasar mentalmente todo mi armario y entré en pánico cuando me di cuenta de que "no tenía nada que ponerme". Era uno de esos días en los que aunque tuvieras todo lo de Amancio en casa, nada te acabaría de cuadrar. Lo único que tenía claro es que tenía unas inmesas ganas de estrenar unos preciosos pendientes de una marca llamada "De Manuela" (ig: @_de_manuela) . Y ahora vais a entenderlo:



Finalmente opté por una falda negra con unas plumas en el bajo. No sin dudas: ¿será demasiado corta? ¿ estaré engordando con esto de salir tanto a comer?. Me consolé pensando que el largo  de la falda era perfectamente aceptable con unos pantys opacos.

Ahora sí podía continuar con mi día. Pasó el día sin pena ni gloria con los quehaceres cotidianos entre manos y llegó la hora de asistir a la Gastro Experience de Zielou. 
Seguía yo sin estar muy fina aquel día, así que me subo al taxi y digo: "Voy a Zielou" . El taxista me responde:" No sé si hasta ahí llego yo".
Tras la confusión por mi desacertada indicación, le indico que es el nombre de un restaurante que se encuentra en la Estación de Chamartín.


Me bajo del taxi y tras una mirada a mi alrededor localizo el ascensor que me va a llevar por fin a Zielou.

Al entrar la luz es muy tenue, el local es super amplio, chic, barroco. Enseguida pienso que es un lugar para ver y dejarse ver. 


Ya sentada a la mesa, los camareros empiezan a servir los platos. La noche estaba siendo muy divertida: risas, brindis... De la cena destacaría la hamburguesa de rabo  de toro con teja de parmesano y la deliciosa tarta de chocolate del postre. 



El sitio invitaba a terminar la velada con una copa; así que nos dirigimos a unas mesas altas que quedan junto a la salida a una magnífica terraza. 
Desde luego, de Madrid a Zielou pasando por Chamartín.


 

2 comentarios:

  1. Hola, que buena pinta tiene ese lugar. No vivo en Madrid pero viajo mucho alli y siempre cojo el tren en Chamartín. Sin duda la próxima vez que viaje lo visito fijo.
    Donde se situa en la misma estación?

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    1. Hola. Está en la primera planta, se sube mendia un ascensor que puedes coger desde el exterior.

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