Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de noviembre, 2017

Contra las cuerdas

La intuición es algo muy a tener en cuenta a la hora de tomar decisiones y actuar. Pero muchas veces nos dejamos arrastrar por todo lo que tenemos cerca y actuamos en contra de nuestra propia intuición.
Y es que la intuición no es algo tan místico como pudiera parecer en un principio; sino que se basa en nuestras experiencias anteriores y en el conocimiento sobre el mundo y las personas del que disponemos.
Cada vez escucho más historias de éxito de emprendedores o personas que han logrado sus objetivos guiados por su propia intuición. Pero este no siempre es un camino fácil. En muchas ocasiones las personas tenemos que vernos contra las cuerdas para usar de este recurso valioso y personal.


Una de las últimas historias que me encantó de este tipo fue la que tuve la suerte de escuchar en Roll Madrid (C/ Amaniel, 23 -Madrid-) sobre las cervezas Founders. Y es que cuando los creadores de esta maravillosa marca de cerveza recibieron la noticia de que estaban en bancarrota fue cuando se decidi…

Nos vamos de Ruta

Es increíble y apasionante a un tiempo la proliferación de rutas gastronómicas que llegan para quedarse.
Hoy viernes de Black Friday quiero compartir con vosotros dos de ellas que me encantan y que ya celebran su segunda edición:
II Ruta de la Tapa elaborada con Queso. Sin duda uno de mis alimentos favoritos y del que pienso disfrutar sin contemplaciones. Desde hoy 24 de Noviembre hasta el 3 de Diciembre todos  los locales participantes ofrecerán unas tapas (fría y caliente) preparadas con uno o varios de los quesos participantes en la II Jornada “Q de Quesos”  acompañada con una cerveza ÁMBAR o copa de vino por 5 € (precio recomendado) y establecimientos que ofrecerán tablas con una selección de quesos.
II Jornadas del ramen en Oribu y Ninja Ramen.  Del 27 de Noviembre al 4 de diciembre podréis disfrutar por un precio tan especial como el de 10,50€ dos variedades de ramen. Una de patoconfitado elaborada en las cocinas de Oribú Gastrobar (C/ Barquillo, 10) y para los más picantes el rest…

De Madrid a Zielou

La mañana de ese día me levanté de mal humor. No es algo que suela ocurrirme. Siempre me levanto medio dormida, pero con ganas de enfrentar el nuevo día. No tenía motivos reales para encontrarme así, pero tras el café y la ducha la cosa no pareció mejorar. Eso sí, un atisbo de luz entró en mí cuando vi mi rostro reflejado en el espejo: tenía la cara visiblemente relajada. Recordé entonces el fantástico masaje facial oriental que había recibido el día anterior en Mar de Manos (IG: @mardemanos). Además, Mar fue un encanto y me hizo sentir genial en todo momento.


Comencé mi día, pero al ver en la agenda que por la noche tenía cena en Zielou me puse a repasar mentalmente todo mi armario y entré en pánico cuando me di cuenta de que "no tenía nada que ponerme". Era uno de esos días en los que aunque tuvieras todo lo de Amancio en casa, nada te acabaría de cuadrar. Lo único que tenía claro es que tenía unas inmesas ganas de estrenar unos preciosos pendientes de una marca llamada &qu…

Comer en Copenhague I

Buenas a todos. En esta ocasión vamos a contar nuestras experiencias gastronómicas durante nuestro reciente viaje a esta cautivadora capital nórdica, Copenhague. ¿Nos acompañáis?
1. Ved Stranden 10: fue la primera toma de contacto con el mundo de la restauración allí. Realmente se trata de una vinoteca. Era la primera noche, y después de un largo paseo explorando el casco antiguo (barrio de Stroget) recién llegados, y tras empezar a chispear, decidimos meternos en el primer sitio que nos llamase la atención. Así que entramos en este acogedor local a modo de casa, con sus distintas estancias decoradas  con un estilo muy nórdico y nos pedimos un par de copas de vino recomendados por el camarero (no había carta): uno austriaco y otro italiano (españoles no abundan por esas latitudes, por cierto). Lo que más nos llamó la atención no fue tanto el sabor de los vinos, que ciertamente no nos llegaron a encantar, sino el precio que pagamos por los mismos: 30€ las 2 copas. Así, sin anestesia. Es…

Vida de mercado

Hola chic@s, ¡por fin llegó el frío! ¡Y vaya que si llegó! En Madrid las temperaturas son gélidas y ya va costando más salir de casa. Pero bueno, hay zonas a las que siempre gusta volver por lo ajetreado de sus calles y la vida que desprenden.

Y si hay un lugar donde ver la vida pasar en estado puro, ese lugar es un mercado. Con la gentrificación que lleva ya produciéndose algunos años en muchos barrios céntricos de Madrid, los mercados son lugares apasionantes donde convive lo tradicional con lo moderno, lo autóctono con lo foráneo y los millenials con la gente del barrio de toda la vida.
Y yo como buena millenials algo trasnochada decidí hace un par de semanas acercarme hasta el   Mercado de Vallehermoso y visitar  el puesto del restaurante Guey. Lo primero que me atrajo fue el colorido de su puesto, tan vitalista y vibrante. Decidí tomar asiento en uno de sus mesas, también llenas de color y abandonarme a un tumulto de sensaciones. La vida no paraba de fluir a mi alrededor, tan pro…

Viernes

Siempre me han encantado los viernes. Sí,  he tenido por ellos una predilección superior a la que siento por los sábados y domingos.Y es que los viernes son el preludio de algo bueno, y ya se sabe que el deseo por algo muchas veces nos produce mucho más placer que el propio disfrute en sí.
Cuando todavía era una adolescente, los viernes significaban mis clases de teatro, poder elegir la cena en casa ( casi siempre unas pizzas imposibles que yo me inventaba y que preparábamos entre todos), poderme quedar hasta un poco más tarde despierta o no tener que ocuparme de preparar la mochila y el uniforme para el día siguiente y poder vestir unos vaqueros el sábado por la mañana. Y sí, es que yo llevé uniforme hasta una edad en la que ya no procedía demasiado. 
Siguen encantándome los viernes, todas mis pasiones concretadas en un día; comida, moda, lectura...
Los tiempos han cambiado, los años han pasado; pero parece que para mi yo más esencial 20 años no son nada (ya lo decía el bolero) y sigo di…